Amy y Emily, dos amigas a las que el destino les tiene preparada una historia que acaba de comenzar. Deseo, intriga, amor, traición, dolor, y muchas otras cosas más se ciernen sobre un mundo de amistad, la cual a veces juega una mala pasada. ¿Dejarán que un problema sea más fuerte que su propia unión?. Descúbrelo en la historia. ¿Te la vas a perder?.
lunes, 16 de abril de 2012
CAPÍTULO 1. El comienzo de una nueva historia.
12:00 de la mañana. Es 30 de junio, acaba de comenzar mi verano. Había esperado este momento desde que empezaron las dichosas clases en 4º y ahora sabía que estos tres meses antes de empezar un curso en el que mi casa se convertiría en una cárcel - ya que sabía perfectamente que el siguiente curso era bastante duro - tenía que disfrutarlos al máximo. Hace calor. Me he levantado hace poco tiempo pero aún sigo con los ojos medio cerrados. Quizá será por el aburrimiento, no tengo nada que hacer. "Amy, deja de estar tirada en el sofá y haz algo con tu vida ", me repito a mí misma. Miro mi pelo moreno con desprecio. " Está sucio, quizá deba de darme una ducha " . Me levanto finalmente del sofá y entro en el servicio. Cojo mi móvil poniendo una canción, The one that got away, tarareando el estribillo, " In another life, I would be your girl. Y pienso, sí, quizá en otra vida habría podido ser tu chica. Me desnudo lentamente. "Cómo pudiste", me digo. Y es que me terminé dando cuenta, de que hay cosas que no podían ser. Entro en la ducha, cerrando mis ojos mientras el agua tibia resbala por mi cabeza pasando por mis hombros acariciándolos suavemente. Escucho la canción y suspiro. " Eres más que pasado ". Niego con la cabeza sacando los recuerdos de mi mente, no puedo distraerme con el pasado, pero nunca está mal mirar un poco hacia atrás. Salgo de la ducha y me envuelvo en una toalla. Me miro al espejo, peino mi pelo rizado con mis dedos mientras miro mis ojos verdes. " Amy, estás cambiada ". Y es la verdad. Desde hace un mes, el mes más duro para mí, he cambiado mucho. Quizá por la desgana, por llorar como un niño pequeño cuando le quitan una piruleta. Mi móvil comienza a sonar y salgo de mis pensamientos. Miro la pantalla y resoplo. " Ahora no, por favor " .
Me levanto y miro el despertador. Después vuelvo a dejar caer mi cabeza boca abajo sobre la almohada y resoplo. Las 12:00. Es hora de levantarse, pero no diría que no a unas cuantas horas más para mi profundo sueño. Cansada me levanto, con los ojos irritados de no haber podido dormir. Me llevo las manos a la cabeza y cierro mis ojos apretándolos. " Qué dolor de cabeza ", me digo. Era un dolor insoportable, como si el ruido de un taladrador me taladrara la cabeza, haciéndome más daño el ruido que el pico de hierro que gira de esa maldita máquina pequeña. Me levanto y voy al servicio. Cansada, y con la cabeza decaída me miro en el espejo, principalmente a mis ojos. Resoplo; son ojeras. Me lavo la cara y la seco despacio. Quizá me vendría bien despejarme un poco. Peino un poco mi pelo castaño y miro mis ojos azules. Siempre he pensado que es raro, castaña de ojos azules .. Esos ojos son típicos de las rubias, pero no podía mentir en que me favorecían mucho. Esos ojos que tanto le gustaban a .. " Emily no, no lo pienses, él no te merece ", me digo suspirando. Pero quién puede abstenerse a querer a esa persona que te ha enamorado con palabras. Y ahora, ¿qué? se ha terminado. ¿Se ha terminado?, yo creo que más bien nunca empezó, nunca tuve la oportunidad de demostrarle lo que tenía, lo que podría haberle dado. "Emily, no llores, no". Me retengo las lágrimas y dejo de mirarme en el espejo. Me visto. Tal vez unos vaqueros y una camiseta básica azul estaría bien. Sólo voy a dar una vuelta. Salgo cerrando con llave ya que mi madre no se encontraba allí. Tal vez estaba haciendo su vida rutinaria y aburrida. Camino por una calle de Londres mientras observo mi alrededor y cojo aire. Quizá era hora de experimentar un cambio, el comienzo de una nueva historia.
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